Los medios inertes para la molienda producen superficies minerales limpias y nuevas que con frecuencia mejoran el rendimiento del procesamiento aguas abajo. La pronunciada pendiente de la distribución de tamaños también beneficia la recuperación por flotación y lixiviación, también ayuda al manejo de materiales de los procesos posteriores.

La combinación de una distribución de tamaño ajustada, poco espacio ocupado, y medios inertes tiene profundas implicaciones para el diseño del circuito. Los molinos pueden ser distribuidos fácilmente a través de todo el circuito de flotación, moliendo sólo aquellas partículas que lo necesitan y produciendo una distribución de tamaño ajustada (sin ciclones), ideal para la posterior flotación. El uso de medios inertes implica que en vez de dañar la química de flotación, con frecuencia se ve beneficiada por la etapa de molienda.

En forma similar, la pronunciada pendiente de la distribución de tamaños es crucial en las aplicaciones de lixiviación, donde la recuperación habitualmente es determinada por el extremo más grueso de la distribución de tamaño (mejor medido por P98 o P95, no por P80).